La Nueva Normalidad

La nueva normalidad

La Nueva Normalidad es algo a lo que poco a poco nos vamos habituando debido a que es necesario seguir cuidándonos y cuidar del otro.Tenemos ciertas costumbres nuevas que debemos llevar a cabo, que hace mas de un año no existían, como el  colocarnos una mascarilla en la cara, y guardar una cierta distancia de seguridad con las demás personas, el no poder abrazar a un amigo o a un familiar como nos gustaría. Antes de la pandemia todas estas costumbres no existían.

Esta situación esta generando diferentes problemas psicológicos para muchas personas, debido a que se trata de una situación completamente anómala y novedosa que puede traer asociados problemas de inseguridad, incertidumbre, soledad, problemas sociales y económicos.

Son diversos trastornos que han aparecido en un número elevado de personas que hasta ahora nunca los habían sufrido. Junto a ellos, muchos otros pacientes que de alguna manera habrían superado este tipo de trastornos, están empezando de nuevo con alguno de sus síntomas. Por ejemplo: el estrés, miedo, y la ansiedad.

Esta es una pandemia a la que debemos enfrentarnos, para superarla lo antes posible y poder seguir con nuestro estilo de vida habitual. La gran mayoría de las personas no se sienten cómodas ante los cambios y es porque están acostumbradas a vivir en una determinada zona de confort.

Esta Nueva Normalidad nos exige evitar en la medida de lo posible el contacto físico y compartir espacios comunes con un elevado número de personas. Hasta ahora eran consideradas normales actividades tales como salir a pasear, saludar estrechando la mano, o abrazarnos con amigos y familiares. Todos estos pequeños gestos del día a día han pasado a ser considerados dañinos para preservar nuestra salud física, pero a nuestro cerebro le cuesta acostumbrarse a estos cambios.

Como consecuencia de los meses de confinamiento y la situación posterior, las personas han tenido que aprender a evitar el contacto con familiares y amigos, todo lo cual, ha traído como consecuencia un cambio en el comportamiento y la forma de relación con los demás. A partir de ahí nuestra única forma de conocer qué sucede a nuestro alrededor consiste en informarnos por los distintos medios de comunicación y como veremos más adelante esto puede resultar negativo si no se cuida adecuadamente.

No cabe duda que a la hora de cuidar nuestra salud, es fundamental mantener una adecuada alimentación, así como realizar actividad física acorde a la capacidad de cada cual. Pero la salud emocional es tan importante como la salud física,  y esta pandemia está dejando muy claro que esta necesidad también hay que tenerla presente.

La situación que estamos viviendo actualmente facilita la tendencia a magnificar el lado más negativo de los acontecimientos habituales de nuestra vida cotidiana. Es frecuente que en una situación como la actual empiecen a aparecer el miedo y la ansiedad en sus distintas formas. Si notamos que esto nos está afectando, debemos acudir a un profesional para encontrar la solución e invertir este proceso negativo que aumentaría la sintomatología inicial.

Señales de alarma que indican necesidad de atención

Los signos que nos muestran que una persona esté pasando por un estado de ansiedad, miedo o estrés se conocen por los cambios que se observan en su forma de enfrentarse a las tareas habituales. La falta de sueño o el insomnio en adultos, sensación de ahogo o necesidad de llorarson síntomas claros de que algo no está bien.

En niños, por el contrario, los síntomas pueden ser menos visibles. El niño que se vuelve a hacer pipi en la cama, la falta de apetito o tener dolor de estómago puede ser indicativo de algún problema psicológico de base.

Algunos síntomas como la ansiedad, falta de sueño, cansancio extremo, sensación de pánico, pueden aparecer debido a los cambios a los que las personas se han visto expuestas de manera involuntaria durante la pandemia. Cambios como los que afectan a la actividad de los padres, quienes se pueden sentir desbordados al tener a sus hijos la mayor parte del día en casa o no seguir con la rutina diaria de acudir al trabajo. Otro de los factores que ha afectado significativamente a muchos adultos es la saturación de información, con mensajes preocupantes debido a la realidad de la pandemia. Una exposición controlada a la información que llega es necesaria. Pero se hace necesario encontrar también actividades gratificantes en el día a día.

En el caso de los niños, se pueden sentir afectados emocionalmente al no poder salir a realizar las actividades con la normalidad que anteriormente las realizaban. Ese cambio en su rutina al no ir al colegio, o no poder ir a clases extraescolares, por ejemplo.

Para una adaptación saludable a esta nueva normalidad se recomienda seguir algunos sencillos pasos. Uno de ellos es mantener en la medida de lo posible una rutina diaria, aunque la pandemia haya podido cambiar completamente nuestra forma de trabajar y de realizar las actividades cotidianas.

Otro aspecto a tener en cuenta es el de aceptar esta nueva situación lo antes posible. Evitando los pensamientos negativos que generan frustración y buscando la parte más positiva de estas vivencias. Aprender a disfrutar de las pequeñas cosas y de los hijos en casa más tiempo puede provocar beneficios emocionales y familiares si fomentamos una adecuada comunicación.

 

Lic. María Belén Castiglione

www.psicologiaonline24hs.com

 

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